En casa reciclamos prácticamente todo lo que podemos: papel y cartón, plásticos y envases, vídrio... Y por supuesto, llevamos las pilas (intentamos usar siempre recargables), los cds, los bolígrafos, los pequeños electrodomésticos que no funcionaban y restos de las obras a la "deixalleria" municipal de Martorell, donde por cierto tienen un perro de lo más simpático.

Y claro, con el jardín y el huerto, estamos apartando todos los restos orgánicos que podemos para hacer compost que luego revierta en nuestras plantas.

Hace ya un más de un año, en otoño de 2006, me hice con una bolsa de compostaje donde metí todos los restos de poda y las hojas caídas de los tres frutales que tenía entonces. Si bien es cierto que los manuales de compostaje consultados desaconsejan usar muchas hojas por que tardan en descomponerse, yo era consciente de que no tenía prisa... A esa bolsa de compostaje hemos ido añadiendo desde octubre hasta hace pocas semanas los restos vegetales que se generan en la cocina de casa. La verdad es que le tenía poca fé a la bolsa: si bien es sencillo añadir humedad a la mezcla, es complicado remover los restos para airearlos de vez en cuando.

Ahora que ya estamos más por aquí y que generamos restos orgánicos prácticamente a diario, pensé que sería mucho mejor tener un compostador. Y como tampoco es que tengamos aquí una explotación agraria, empecé con uno pequeño, de 300 litros de capacidad.

Al vaciar el contenido de la bolsa de compostaje en el nuevo compostador, la primera sorpresa fue que realmente la bolsa funcionó: tengo casi la mitad del compostador (entre 125 y 150 litros) ya lleno de compost maduro, prácticamente a punto de usar, con un agradable olor a tierra húmeda. A ese compost hemos ido añadiendo los nuevos residuos. Y cada 15 centímetros más o menos de profundidad, he intercalado unos gramos bien repartidos de acelerador orgánico del compostaje.

La segunda sorpresa es que los pocos insectos que merodeaban la bolsa, no están en el compost (tan mal no lo hemos hecho entonces). Y que alrededor del compostador no hay ni olores ni bichos. Por lo que he leído, la fermentación del compost suele alcanzar temperaturas que nos gustan a las pequeñas moscas que a veces se abastecen del compost...

Parece pues que cuando a finales de febrero tenga que ir adecuando del todo el suelo del huerto, y empezar a plantar cosillas, podré usar buena parte de este compost, derivado casi en un 75% de aquellas hojas caídas hará año y medio... En lo sucesivo, el aporte de desperdicios orgánicos será suficiente como para restar el porcentaje de hojas de la poda (que han sido llevadas a los contenedores de basura orgánica, ya los compostará el Ayuntamiento) y también para tener buen compost en pocos meses. Si vives por aquí cerca y te animas a probar, te regalo la bolsa de compost: mejor plástico reusado en una buena causa que plástico reciclado. Es bastante grande, yo creo que doscientros litros de capacidad alcanza, y está en perfecto estado...

También estamos reciclando agua, por supuesto. La idea es tener dos depósitos de agua de 300 litros cada uno conectados a las cañerías que bajan el agua de lluvia de la azotea, de manera que cuando llueva se vayan llenando. Entre el depósito y la cañería va un filtro que evita que entres en el depósito materiales arrastrados por el agua. También veremos si conviene un sistema de riego por goteo en el huerto, cuando esté en marcha. Pero para poder instalar los depósitos necesito solucionar entes un problemilla con las cañerías y las palomas que se han acostumbrado a posarse por allí. Como decían los Chanantes, "no te digo ná y te lo digo tó".

Pero entretanto, como este pasado otoño ha llovido batante y como obtenemos prácticamente una garrafa de 10 litros como poco a la semana de agua reciclada en la cocina, todo lo que hemos hecho hasta hora en el jardín, todo lo que hemos explicado en el blog, lo hemos podido regar con agua reciclada o de lluvia. Y me quedan aún unos ciento cincuenta litros, más o menos, en depósitos provisionales (una vieja nevera de camping y un cubo de basura con tapa, además de unas cuantas garrafas). Un poco cutre, cierto, pero no por ello menos efectivo y verde ;-)

Recicla, precicla, reutiliza, reduce el volumen de tus desperdicios. y de paso, te ahorras un dinerito...