Evolución del huerto: estructura
Como comenté en el primer post sobre el huerto, este era un espacio que el anterior propietario mantenía cubierto de cemento. Tras retirar la capa de cemento del suelo, quedó una barrera de unos 30 centímetros de ancho y unos cinco de altura que nos aconsejaron no retirar, por ser un refuerzo del muro que separa nuestro jardín del jardín comunitario. Queríamos cubrir esa poco estética cicatriz de cemento gris con algo más acorde a nuestros gustos.

La idea era crear un pasillo que diera continuidad a la terraza hasta el fondo del jardín y al mismo tiempo separase la zona dedicada al huerto del resto. Para ello, decidimos utilizar unos ladrillos de barro cocido que un amigo de mi hermano nos cedió hace ya unos años. Los ladrillos que coloqué sobre el cemento van sujetos con una fina capa de cemento cola:


y los que van sobre el suelo sencillamente se mantienen en su sitio con arena en los espacios entre ellos. De este modo, si cambio de opinión y necesito más suelo, no tendré que levantar cemento otra vez. Y así, el pasillo se ensancha hasta la futura rosaleda. Un poco de corteza de pino une el conjunto hasta el peral, por ahora...
Una vez puestos los ladrillos y seco el cemento, decoramos con unas macetas de piedra, que tendrán también una función protectora del huerto: están destinadas a cultivas hierba aromáticas que no sólo podremos usar en la cocina, sino que tienen un labor anti plagas: la albahaca y la lavanda alejan ciertos tiempos de insectos...

También hemos plantado en ellas cebollino y orégano. Una tostada de pan con aceite y orégano fresco es una compañamiento idea para cualquier plato...
Así estaba esta al principio, antes de empezar con el huerto:

Y así queda el resultado...

¿Mejor, no? :-)