Evolución del huerto: plantas
En estas últimas semanas el huerto está evolucionando rápidamente.
Las buenas noticias son que las tomateras han crecido mucho y están empezando a producir los primeros tomates. Los melones también crecen, y han sacado las primeras flores, igual que las berenjenas.
Estas son las flores del tomate:

Y estos los primeros minitomates:

la flor del melón:

la flor de la berenjena no podía ser de otro color:

En el lado no tan bueno, a las pimenteras les está costando un poco más, aunque parece que no darán problemas. Las lechugas crecen, pero creo que me estoy quedando falto de abono o de agua: las hojas exteriores se secan con mucha facilidad. Voy a combinar un abono orgánico (trivalent Bio, de Asocoa) y un poco de nitrofoska para mejorar la calidad de la tierra que vengo usando. Y he decidido que de cara a la cosecha que viene usaré bastante más tierra: el fondo de arcilla que tiene el terreno me lo está poniendo difícil. Con un poco de suerte, para la siguiente plantación tendré ya más de 150 litros de compost hecho en casa...
En el lado malo, la mitad de las cebolletas tienen una pinta dudosa, y hemos perdido todas las guisanteras tras obtener las primeras vainas. Ya me advirtieron que los guisantes eran complicados...
Las guisanteras prometían, pero se acabaron secando:

Otras mala noticia: plantar desde semilla está resultando un poco más complicado de lo que parecía al principio. Imagino que es cuestión de encontrar un equilibro entre la calidad de la tierra, la humedad y el sol. Los primeros experimentos han salido mal, creo que quemados por un exceso de sol (Intente con manzanilla, anis dulce, albahaca, perejil gigante italiano, minizanahorias redondas, tomate pera y caléndula. Sólo sobrevive una matita de tomate pera). He hecho un segundo intento con caléndula, manzanilla, girasol y didalera (con semillas que compramos en Menorca). Parece que la nueva ubicación de los semilleros, con luz pero sin sol directo, les viene bastante mejor... A ver qué acaba saliendo...